LA ATRACCIÓN

LA ATRACCIÓN

La atracción es el deseo y el impulso de querer estar cerca de otra persona. Puede ser de distinto tipo: sexual, romántica, intelectual, emocional, platónica…

El momento en el que empezamos a sentirnos atraídos por otras personas no es siempre el mismo. Puede resultarnos raro que algún amigo o amiga de nuestra infancia empiece a sentirse atraído por otra persona y nos sintamos desplazados. No te preocupes, las cosas nos suceden en momentos distintos, tu atención puede estar ahora en otras cosas.

Cuando nos enamoramos sentimos una atracción “extra” por otra persona. Podemos vivirlo con mucha intensidad. A veces podemos llegar a estar todo el día pensando en la otra persona y resultar costoso centrarnos en estudiar o estar con nuestras amistades o con la familia. Darnos cuenta de lo que nos pasa es importante y tomar decisiones sobre nuestro tiempo también: organiza el tiempo de las ocupaciones necesarias, ese tiempo es para las cosas que tienes que hacer, el resto… ¡ah, el resto!, es para ti.

A veces somos incapaces de decirle a la otra persona lo que sentimos. ¡Ufff!, todos tenemos miedo a que nos rechacen. Si tienes con quién compartirlo, compártelo, si no hay nadie con quien quieras hablarlo, puedes escribir lo que sientes y lo que piensas, te ayudará a ordenarlo todo un poco.

Cuidado mutuo, respeto y libertad.

Los tres valores que deben guiarte.

Si alguien se siente atraído por ti y te lo dice, tú tienes la libertad de decirle si compartes o no esa atracción. Si dices que no, la otra persona debe respetarte y no incomodarte. Cualesquiera que sean tus sentimientos, tú debes tomarlo en cuenta y la otra persona debe respetarlos. La sinceridad será fundamental para no traicionar ni traicionarnos.

Cuando tomamos el riesgo de expresar nuestra atracción hacia alguien o cuando alguien nos lo expresa, es importante que seamos cuidadosos y no hagamos daño a esa persona burlándonos de sus sentimientos o publicándolo después para herirla, nadie se lo merece. Nos cuidamos cuando cuidamos de otras personas, recuérdalo; ayudar al bienestar de otra persona también nos ayuda a sentirnos bien.

Recursos de ayuda
 

Tu familia o tus amistades: Elige una persona en la que sientas que puedes confiar. Dile cómo te encuentras, háblale de tus preocupaciones, tus miedos. Si lo necesitas, pídele que te acompañe a un recurso de ayuda.

Tu centro educativo: El profesorado o el personal de Orientación de tu centro educativo pueden hablarte de las opciones que tienes a tu alcance, para ampliar las que tú ya conoces.

Tu médico/a de atención primaria: pide una cita y coméntale cómo te sientes, valorará tu estado de ánimo y si has desarrollado algún problema en relación a la situación que vives. Te ayudará a encontrar una salida.

Teléfono de la Esperanza: Puedes hablar con una persona las 24 horas del día, consulta los teléfonos de nuestras sedes en la página www.telefonodelaesperanza.org. Una de nuestras personas voluntarias está disponible para escucharte y te ayudará a expresar todo lo que necesites. También puedes solicitar entrevista con un profesional de Intervención Psicosocial.

Fundación ANAR: Si tienes problemas que requieren una atención profesional inmediata y anónima, contacta con esta organización sin ánimo de lucro que se dedica a la promoción y defensa de los derechos de los niños y adolescentes en situación de riesgo y desamparo. Teléfono gratuito de atención especializada 900202010, su web en la que encontrarás más información www.anar.org.