Tengo un ataque de pánico

Tengo un ataque de pánico

Un ataque de pánico es un sentimiento de ansiedad extrema que se produce de manera impredecible. Puedes tener la sensación de que te vas a desmayar, o que te va a dar un ataque al corazón, o que te vas a morir. Por lo general dura apenas unos 10 minutos, aunque si lo experimentas te parecerá eterno.

Con frecuencia sabemos lo que nos va a producir ansiedad y anticipar esa ansiedad favorece que aparezca.

¿Cuáles son los síntomas?. Puedes sentir taquicardia o el corazón acelerado; tener escalofríos, sudor o temblores; náuseas o mareos; escuchar pitidos en el oído o hipersensibilidad al ruido; tener dificultad para respirar; hormigueo en las manos y los pies.

No siempre es fácil descubrir por qué sucede un ataque de pánico, pero puedes aprender a reconocer cuando empieza y aprender a manejarlo para que no se desboque y te arrastre.

Cosas que puedes hacer o debes saber:

Es importante acudir al médico para reconocer claramente que se trata de un ataque de pánico y excluir alguna otra causa orgánica.

Si alguien que está contigo lo sufre
Mantén la calma. No le metas prisa, ni le grites. Intenta que se tranquilice, recuérdale que pasará. No le dés órdenes, ni te enfades con él. Procura mantener un tono de voz suave y seguro al mismo tiempo.

Anímale a que se concentre en la respiración, en cómo entra y sale el aire por la nariz. “Inhala, exhala, despacio, inhala, exhala”. Hazlo con él y cuenta tres en cada tiempo (cada número debe durar un segundo). Si te resulta difícil hacerlo segundo a segundo, recita 1,2,3,4,5 en cada tiempo. “Inhala (1, 2, 3, 4, 5), exhala (1, 2, 3, 4, 5); otra vez, Inhala (1, 2, 3, 4, 5), exhala (1, 2, 3, 4, 5)… Todo pasará, yo estoy aquí contigo… otra vez, inhala (1, 2, 3, 4, 5)…”. Camina con él, si puede hacerlo, y pídele que te diga 5 cosas que vaya viendo. Tienes que ayudarle, con calma, a poner la atención en otra cosa que no sea en todos sus síntomas corporales. Anímale a que te cuente algún recuerdo placentero, las mejores vacaciones…. una fiesta… que te lo cuente con detalle, pregúntale detalles sensoriales (¿hacía calor?, ¿el agua estaba fría?, ¿el cielo despejado?, ¿quién estaba a tu lado?…)

Si el ataque lo sufres tú
Puedes llevar a cabo una investigación sobre tu propia experiencia. Cómo pasó, qué hiciste antes o después. Identificar los primeros síntomas de un ataque de pánico te permitirá detener el proceso si vuelve a ocurrir. Es probable que, en los primeros momentos, sea mejor traer a tu memoria un recuerdo placentero o distraerte, cambia de postura, pon atención en algo concreto… Cuando haya pasado el momento difícil, en un entorno sereno, intenta identificar la experiencia que desencadenó la crisis.

Al terminar un ataque de pánico es normal sentir agotamiento.

Es importante consultarlo con un profesional de la psicología para aprender a reconocer cómo ha empezado y practicar estrategias que te ayuden si vuelve a pasarte, sobre todo si se repiten o empiezas a dejar de hacer las cosas que quieres hacer por miedo a tener un ataque de pánico.

Recursos de ayuda

Tu familia: busca a la persona que sientas que te puede escuchar mejor, explícale cómo te sientes y pídele que te ayude a encontrar la mejor solución.

Tu centro educativo: Habla de lo que te pasa con tu tutor/a, profesor/a de confianza o acude al departamento de orientación. Todo lo que cuentes será tratado de forma confidencial.

Tu médico/a de atención primaria: pide una cita, coméntale cómo te sientes y lo que te está pasando para que valore todas las posibilidades. Con una revisión descartará si hay algún problema físico que te cause los síntomas. Confía en el personal sanitario y si crees que necesitas algo más, pide que te deriven al/la psicólogo/a que te corresponda en tu centro de Salud.

Teléfono de la Esperanza: Puedes hablar con una persona las 24 horas del día, consulta los teléfonos de nuestras sedes en la página www.telefonodelaesperanza.org. Estaremos preparados para escucharte y ayudarte a expresar todo lo que necesites. También puedes solicitar entrevista con un profesional de Intervención Psicosocial.

Fundación ANAR: organización sin ánimo de lucro que se dedica a la promoción y defensa de los derechos de los niños y adolescentes en situación de riesgo y desamparo. Teléfono gratuito de atención especializada 900202010, su web en la que encontrarás más información https://www.anar.org/necesitas-ayuda-telefono-ninos-adolescentes/